"Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé" Ezequiel 22:30
El Espíritu Santo inspira a su pueblo a doblar rodillas y orar con un clamor intenso
tomando como vestimenta la armadura de Dios (Ef. 6:10-18), y la sangre de Cristo (Ap. 12:11). Cuando sabe Dios que puede disponer de nosotros en el momento que el así lo requiera.
DANIEL NIDEZ
SIERVO DE JESUCRISTO
Creemos en:
En la inspiración verbal de la Biblia
En un Dios que existe eternalmente en tres personas, a saber: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Que Jesucristo es el unigénito del Padre, concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen Maria.
Que fue crucificado, sepultado y resucito de entre los muertos.
Que ascendió al cielo y esta hoy a la diestra del Padre como nuestro intercesor.
Que todos han pecado y están destituidos de la gloria de dios; y que el arrepentimiento es ordenado por dios para todos y necesario para el perdón de pecados.
Que la justificación, la regeneración y el nuevo nacimiento se efectúan por la fe en la sangre de Jesucristo.
En la santificación subsecuente al nuevo nacimiento, por medio de la palabra, y por el Espíritu Santo.
Que la santidad es norma de vida de Dios para su pueblo.
En el bautismo con el Espíritu Santo, subsecuente a la limpieza del corazón.
En hablar en otras lenguas, como el Espíritu dirija a la persona, lo cual es la evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo.
En el bautismo en agua por inmersión, y que todos los que se arrepienten deben ser bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Que la sanidad divina es provista para todos en la expiación.
En la cena del Señor y el lavatorio de los pies de los santos.
En la premilenial segunda venida de Jesús, primero, para resucitar a los justos muertos y arrebatar a los vivos hacia el en el aire.
Segundo, para reinar en la tierra mil años.
En la resurrección corporal; la vida eterna para los justos, y castigo eterno para los inicuos.
PRINCIPIOS DOCTRINALES
Arrepentimiento: Marcos 1:15; Lucas 13:3; Hechos 3:19.
Justificación: Romanos 5:1; Tito 3:7.
Regeneración: Tito 3:5.
Nuevo nacimiento: Juan 3:3; 1 Pedro 1:23; 1 Juan 3:9.
Santificación, subsecuente a la justificación: Romanos 5:2; 1 Corintios 1:30; 1 Tesalonicenses 4:3; Hebreos 13:12.
Santidad: Lucas 1:75; 1 Tesalonicenses 4:7; Hebreos 12:14.
Bautismo en agua: Mateo 28: 19; Marcos 1:9, 10; Juan 3:22, 23; Hechos 8:36, 38.
Bautismo en el Espíritu Santo subsecuente a la limpieza; el impartimiento de poder para el servicio: Mateo 3:11, Lucas 24:49, 53; Hechos 8:36, 38.
Hablar en lenguas como el Espíritu dirija a la persona, como evidencia Inicial del bautismo en el Espíritu Santo: Juan 15:26; Hechos 2:4; 10:44-46; 19:1-7.
Dones Espirituales: 1 Corintios 12:1,7,10,28,31; 14:1.
Las señales siguen a los creyentes: Marcos 16:17-20: Romanos 15:18,19; Hebreos2:4.
El fruto del Espíritu: Romanos 6:22; Gálatas 5:22, 23; Efesios 5:9; Filipenses 1: 11.